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Travesía
Martín García - Leonardo Muratt - |
La idea de hacer esta
travesía comenzó un doce y trece de Abril en parada Toledo, cuando con Ale y
Marcos hablamos sobre organizar nuestra primer travesía. Entre idas y
vueltas nos definimos por Martín García.
Lo primero que hicimos fue
hablar con Pablo (nuestro capi querido), comentarle lo que queríamos hacer y
preguntarle si podía acompañarnos. El no podía venir, entonces empezamos a
ver quien del club con experiencia podía ser nuestro guía, pero parece que
el frío los dejo a todos en sus casas (ahora entiendo porque decían que
estábamos locos). Pero bueno, decidimos ir nosotros y empezar a
organizarla.
En principio iba a venir
Carlos Moyano (el boga) pero a último momento, por razones personales se
tuvo que bajar.
Inmediatamente Pablo nos
mando un mail con los entrenamientos y los elementos indispensables que
teníamos que llevar para realizarla. En ese momento para nosotros ya había
comenzado la travesía. No parábamos de hablar y pensar, la ansiedad nos
estaba matando.
Para prepararnos contamos
con el apoyo y consejos de Fabi, Robert. y el duo del atrapasueños, el cual
nos dijo… chicos, no duerman en Timoteo van a tener frio……menos mal que les
hicimos caso.
Llego el gran día!!!! El
jueves 12 nos fuimos a dormir al club para tener todo listo para el 13 a las
5hs despertarnos y estar cuanto antes en el río.
Esa noche se quedo a dormir
Pablo (la verdad es que el parecía estar mas ansiosos que nosotros, se
quería quedar tranquilo que tengamos todo) y como de costumbre, comimos
unas carnes a la parrilla.
Sonó el despertador, Ale,
Lucas y Pablo preparaban el mate, Marcos y yo nos fuimos a prefectura a dar
aviso de nuestra partida.
A las 6.30hs ya estábamos en
el agua, era una noche estrellada y despejada, la luna iluminaba el camino,
una experiencia inolvidable.
En apenas unos minutos ya
estábamos en el Carabelas, el sol que tanta falta nos hacia para calentarnos
empezaba a asomarse. Tomamos el canal 5 y paramos en la estación abandonada
del Canal de La Serna. Bajamos a estirar las piernas, picamos algo y al
instante de vuelta en camino.
Llegamos al Paraná Mini y
tomamos el Arana (bastante largo y pesado se nos hizo el maldito) todo el
tiempo en contra, hasta que llegamos al Barca Grande y continuamos por el
Correntoso (por fin teníamos corriente a favor) eran las 14hs y decidimos
hacer una parada en una casa abandonada para tomar fuerzas, ya que casi
estábamos en la desembocadura del Rió de La Plata.
Seguimos viaje y llegamos a
la salida. Allá a lo lejos se veía una puntita de Martín García. El viento
nos ayudaba porque era noroeste, nos empujaba hacia la isla, el cielo estaba
totalmente despejado un día esplendido para nuestro primer cruce.
Dimos aviso por handy a
prefectura y cuando nos dieron el ok, Marcos prendió el gps y yo con la
brújula marque nuestro rumbo, (para que vean que utilizamos los que nos
enseñan jajaj) y al grito de “vamos equipo, que somos? ” , emprendimos
viaje.
La adrenalina y la emoción
corrían por nuestro cuerpo y hacían que nos olvidáramos del cansancio que
teníamos. Cada vez se veía mas cerca y se hacia mas grande, al faltar 500mts
vemos que la gente de prefectura nos estaba esperando. Ya eran cerca de las
18 y el sol se ponía a nuestras espaladas, una imagen increíble que nunca
voy a olvidar.
Ya estábamos en Martín no lo
podíamos creer. Nos dirigimos al camping, llevamos todo lo de los botes e
inmediatamente nos dispusimos a prender el fuego para comer un matambrito y
tomarnos un vinito que tan merecido lo teníamos, después de un día entero de
pala y pala.
El sábado estuvimos
recorriendo la isla. Ale, Lucas y yo no la conocíamos, Marcos nos hizo de
guía. A la noche nos seguimos estresando y fuimos a comer al comedor Solis,
nos castigamos con milanesas, pejerrey, papas y cervecitas.
El domingo a las 7hs ya
estábamos despiertos para preparar todo para salir. Estaba muy ventoso, nos
dirigimos a prefectura a pedir el parte, pero nos dijeron que hasta que el
clima no mejore nos tendríamos que quedar allí. Al instante me acorde lo que
había estado hablando con Marcos, el me decía que uno se va de la isla,
cuando Martín lo deja, ahí me di cuenta que tenia razón.
Dejamos los botes preparados
cerca del muelle, asi cuando el viento nos de una tregua podríamos salir de
inmediato. A las 15 hs empezó a calmarse, se nos acerca un prefecto y nos
dice que si queríamos irnos, lo teníamos que hacer de inmediato, porque al
otro día el clima podría estar peor.
En 45 minutos ya estábamos
en el agua apuntando hacia las Oyarbide, teníamos que hacer el cruce rápido
porque se venia la noche.
EL viento soplaba del sur,
el cual hacia que tengamos las olas de frente y nos mojáramos bastante, pero
no importaba, nuevamente la adrenalina corría por la sangre. Los botes se
metían de punta en las olas, el frió no lo sentíamos, estábamos totalmente
emocionados.
En 50minutos ya habíamos
cruzado, se estaba por ir el sol y sentíamos bastante frió. Inmediatamente
tomamos la decisión de buscar un lugar para pasar la noche, nos metimos en
el Barquita porque llegar hasta Parada Toledo iba a ser imposible. En cuanto
nos metimos en el Barquita escuchamos unas voces y nos dirigimos hacia
ellas, eran unos pescadores que estaban en la casa de un isleño (El Sr.
Jorge, nuestro salvador), le pedimos si podíamos descender para ponernos
ropa seca e inmediatamente nos ofreció si queríamos armar las carpas ahí. No
lo dudamos ni un segundo y descendimos de los botes. Prendimos una fogata,
cocinamos arroz y nos dormimos bien tempranito para descansar bien. Fue una
noche muy fría, tuvimos que dormir juntitos… No es que seamos medio raros,
no nos quedaba otra …jjaja. A la mañana no podíamos abrir los cierres de
las carpas por la helada que había caído.
Tomamos algo caliente,
preparamos los botes y después de saludar a los dueños de casa, de vuelta al
agua.
Salimos al Mini hasta el
Diablo, para luego entrar en los Bajos del Temor navegamos un rato y paramos
en un muelle a descansar y comer algo junto con cuatro kayakistas de Tigre
que habían estado en la isla el día anterior.
En pocos minutos entramos en
el Aguaje del Durazno, después el Durazno y alrededor de las 15hs ya
estábamos en el Canal De la Serna, donde bajamos de los botes, cocinamos un
arroz para recuperar fuerzas, así recorrer los últimos 8km que nos
separaban de nuestro querido club.
En una hora ya estábamos
nuevamente en el agua y empezamos a subir hasta el club. Llegamos a la
17.30hs, allí nos esperaba un pequeño pero importante comité de bienvenida.
Pablo (el capi) e Irene y Luís los cuales nos dieron un grato y cariñoso
saludo.
Nuevamente quiero agradecer
a toda la gente del club que confió en nosotros para que podamos hacer esta
travesía. Sin todos ellos esto no hubiera sido posible.
Porque al fin de al cabo……. ¿Que Somos??????
Eeeeee.
Leonardo Muratt
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