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Travesía
Rosario Victoria - Mabel Baboni - Juan Alsogaray |
15 de agosto
Que mejor manera de festejar un cumpleaños
que emprendiendo una nueva travesía.
20:30 horas; arribamos a la guardería
Cocodrilo ubicada sobre la Avenida Costanera frente al balneario municipal,
donde nos recibieron el padre de Pepo y un grupo de kayakistas de Tigre que
ya estaban estibando sus botes. Luego se acercaron a saludar al grupo
Marcelo y Pepo que estaban a cargo de la organización, los cuales nos
invitaron a participar de un asado para agasajar a los navegantes.
16 de agosto
07:00 horas; los kayakistas comenzaron a
acercar sus embarcaciones a la playa de La Florida., donde se comenzó a
agrupar un número de aproximadamente 86 de ellas entre simples y dobles. Lo
que nos llamo la atención fue observar una gran variedad de modelos y marcas
de kayaks como no es habitual ver por Buenos Aires.
Antes de la partida nos encontramos con
gente que también había participado en la travesía solidaria organizada por
el CRNBE, que al igual que nosotros (fanáticos) tratan de realizar todas las
travesías que se les presenten en el camino.
Apenas pasadas las 09:00 horas se inició
la navegación, previo al control de los elementos de seguridad por parte del
personal de prefectura, el cual nos acompaño hasta pasar el puente Rosario –
Victoria. También nos acompañaban un velero y una lancha de seguridad
provistos por la organización.
Comenzamos la navegación aguas arriba por
un río Paraná muy tranquilo y casi sin olas. Siendo las 11:00 horas se
realizó un alto para reagrupar las embarcaciones, continuando la navegación
por el Paraná, luego ingresamos al riacho Los Meones, donde la corriente en
contra comenzó hacerse sentir.
En la playa de una isla frente a las
costas de la localidad de San Lorenzo hicimos el alto para el almuerzo,
aproximadamente a las 13:00 horas, donde ya se sentía con más fuerza el
viento a pesar del día soleado que nos acompañó durante la jornada.
Una vez repuestas las fuerzas continuamos
por Los Meones hasta llegar frente al puerto de San Martín, donde se navegó
entre barcos cerealeros. Este tramo fue el más duro de toda la travesía ya
que el viento sur provocó que se picara el rió dificultando la navegación y
ocasionando que varios kayakistas se dieran vuelta junto a su embarcación,
lo que no pasó a mayores ya que fueron asistidos por otros palistas o en su
defecto por la lancha de apoyo de la organización.
A las 16:00 horas llegamos a la boca del
Bobo, estando allí a resguardo del fuerte viento y de la corriente, pudimos
al fin respirar tranquilos y alegrarnos de que todavía continuábamos
sentados en el kayak luego de semejante pero entretenida lucha contra las
olas.
Ingresando ya al riacho Careaga se
encontraban los primeros kayakistas reagrupados a la espera del resto de los
travesistas que seguían luchando contra las olas en el cause del Paraná.
Comparado con las últimas horas de navegación el Careaga se nos presentó con
un hermoso paisaje, un curso de aguas mansas y corriente a favor, donde ya
relajados comenzamos a comentar la experiencia que habíamos tenido cada uno
en el tramo mencionado anteriormente que culminó siendo la etapa más dura de
la travesía. Continuamos la navegación por el Careaga unos cuarenta minutos
aproximadamente hasta llegar al lugar de acampe denominado curva Sugasti.
Mientras esperábamos a los últimos
kayakistas el despoblado lugar se fue transformando con diversos colores y
formas que le iban dando las embarcaciones en la costa y las carpas entre
los árboles.
Una vez caído el sol nos arrimamos a una
de las tantas fogatas, en este caso era la de los integrantes del Club de
Canotaje de Rosario Central (Canallas), con los cuales habíamos compartido
la Travesía Solidaria, cenamos junto a ellos y compartimos los comentarios
del día.
Tramo recorrido en el día: La Florida –
Curva Sugasti 40 kilómetros aproximadamente.
17 de agosto
El día del Libertador nos acompañó con sol
durante toda la jornada.
Mientras nos preparábamos para la partida,
algunos integrantes del grupo Travesías Río Uruguay invitaron al resto de
los kayakistas a realizar una entrada en calor previa a la navegación, la
cual fue muy alegre y entretenida. Este es un muy buen hábito que no se nota
en la mayoría de los travesistas.
Iniciándose la navegación alrededor de las
10:30 horas, con río a favor se convirtió en un tramo para disfrutar de la
tranquilidad, la paz y un sin fin de paisajes indescriptibles.
Como a las 1200 horas se realizó un
reagrupe en un parador denominado “Los Amigos”, donde algunos aprovecharon
para almorzar y otros para compartir unos mates. Fue llamativo ver cómo los
patos y gallinas oriundos del lugar que se nos acercaban para obtener algún
que otro bocado.
La navegación continuó sin mayores
inconvenientes y con un hermoso paisaje hasta llegar a la zona de acampe
como a las 15:30 horas, en el paraje Timbó Colorado. Allí se encontraba una
comitiva de bienvenida compuesta por un grupo de vacas que al vernos
desembarcar emprendieron urgente partida y al regresar por la noche, para
beber agua, les fue imposible ya que su costa había sido ocupada por los
kayaks y las carpas.
En este paraje varias agrupaciones
plantaron bandera y el calor de un fuego nos reunió con la caída del sol en
una fogata cerca a la orilla del río, donde varios personajes comenzaron a
contar historias de travesías hasta llegada la hora de la cena. La noche se
presentó muy fría a pesar de las varias fogatas distribuidas por todo el
campamento.
Tramo recorrido en el día: Curva Sagasti
– Timbó Colorado 25 kilómetros aproximadamente.
18 de agosto
A las 09:00 horas comenzamos a recorrer el
último tramo del Careaga.
Previo a la zona de las lagunas realizamos
un reagrupe general, en un lugar en que se agrupaba gran cantidad de
camalotes acumulados en bancos de arena. Desde este lugar se podía apreciar
un paisaje singular.
A partir de ese momento empezamos la
navegación entre las Lagunas Grande y Recalde. En un sector se observaba a
un grupo de lugareños tratando de rescatar una barcaza para ganado varada,
así como también se divisaban en las costa cada tanto tolderías improvisadas
por los pescadores.
La zona era imponente en cuanto a su
belleza y la amplitud del espejo de agua que nos rodeaba. Llegando al
Paranásito, éste se nos presentó con una gran corriente en contra lo que por
suerte duró menos de un kilómetro. Continuamos navegando por algunos cursos
de agua menores hasta llegar al paraje llamado Corte Traversa, arribamos a
este lugar a las 12:00 horas e hicimos un alto para almorzar.
Apenas reanudada la navegación, a la
distancia ya podíamos divisar la ciudad de Victoria, nuestro objetivo.
Remamos a través de varios cursos de aguas menores con sus curvas y contra
curvas observando sobre las costas pescadores, isleños, animales y hasta nos
deleitamos con un espectáculo de enlazado y arreo de ganado, lo cual nos
ocasionó detenernos aprovechando este alto para realizar uno de los últimos
reagrupes.
Luego de este episodio sólo nos quedó
volver a cruzar por debajo del puente Rosario – Victoria y al cabo de unos
diez minutos arribamos al camping municipal de la Ciudad de Victoria.
15:45 horas; ya con los pies sobre tierra
se llevó a cabo la ceremonia de clausura en la cual se entregaron diplomas,
calcomanías recordatorias, mapas del recorrido a todos los palistas y se
efectuaron varios sorteos. Sobre esto, quiero mencionar –Mabel- que fue la
primera vez que gané algo en un sorteo.
Tramo recorrido: Timbó Colorado – Ciudad
de Victoria 27 kilómetros aproximadamente.
Mabel y Juan
Socios del CRNBE
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